Estoy harta.
Harta de pensar en ti, pase lo que pase, y sean cuales sean las circunstancias.
Y es que, por qué no sales de mi cabeza? Sabes lo que creo? Que te odio.
Eso es, te odio,
así de fácil. Te odio y no puedo ni verte, no quiero que ni te me
acerques, ni que me toques, ni mucho menos que me beses.
A quien quiero engañar? No te odio. No puedo
odiarte porque te amo. No quiero verte porque me pierdo en tu mirada.
No quiero que te me acerques, porque me da un vuelco el corazón y empiezo a
temblar. No quiero que me toques, porque me haces desear más, me pones la piel
de gallina. Y no quiero que me beses, porque desde ese momento oficialmente no
querré separarme de ti.
Que asco. Qué
estoy diciendo? Es que no tiene ni pies ni cabeza. No sé por qué, pero eres mi
debilidad, nada puede hacer que me aleje de ti.
Creo…
…que me he
enamorado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario